Durante años dividí mis tiempos de espera en capítulos de “La niñera”


Es decir: si debía esperar una hora y media haciendo un trámite, esperaba 3 capítulos.
Además decidía cuáles capítulos proyectaría en mi mente.
Cuando los niños van al museo con C.C., por ejemplo; o cuando Fran se “roba” un bebé en el metro, o cuando toda la familia queda encerrada en la casa de Sylvia por culpa de la nieve.
Hoy delante de esa puerta.