Y LO TOMO SIN SORNA, PORQUE ASÍ PEGA MÁS PEGA MÁS

39 entre Madison y Park

Con paciencia de abuelita, durante la última década retraté mi vida ignota. Me propuse construir una bitácora donde el ego y el pudor bailan un vals -la mayoría de las veces fuera de tempo-.

Le sumé además, a cada imagen una didascalia. Un epígrafe que subraya o destruye al mensaje. Y a esta combustión la bauticé: fotografía transtextual.

Ahora, con intención de publicar un libro sobre mis vacaciones, inicié una selección. En medio del encierro manipulo imágenes de aquella circulación sin corona virus.

La pulsión me atraviesa, y aunque leve que sea la hendija, los proyectos continúan su periplo. “De trip corazón” o “Viajes son los trapos” son los títulos que por ahora ganan para bautizar al libro.