Titanes en el Ritz

omo es de público conocimiento he logrado la virtud de la duplicación. Merced a mis múltiples desprendimientos habito en unísonos espacios.

Las fotografías aquí reunidas no reflejan un pasado de colección, sino que explotan en el vívido testimonio de su presente irrefutable.

No por espectacular, escapo a la idea de su comprensible desconfianza.
No hallará aquí trampas. Mi magia es verdadera.
Sólo obedezco el gusano espiralado de mi superpoblación.

Como la quebrantada mano de Cervantes, que aunque desprendida del autor, ha permitido la reproducción de su obra hasta el hartazgo. En mis ramificaciones alcanzo la furibunda unidad. No soy sino, en mis desmembrados registros.

No se deje arrastrar por las alcantarillas de la razón. No confunda la horma, ni el cuero. Y aunque sus ojos juren ver en este catálogo un zapato, sólo estará presente aquí el baile.

En el encierro del gerundio, vago libre.