2021

Prioridad privada

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Ya estoy estabilizado. Arranquemos por ahí.

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La idea no es preocupar, mucho menos tirar golpes bajos.

La semana pasada estuve internado. Unidad Coronaria. Sí, difícil. Riesgoso. Llegué al Sanatorio sin aire.

Pasaron 48 horas hasta que pude tener el resultado de Covid Negativo.

Hasta ese momento, cada vez que los médicos o enfermeros me atendían, entraban vestidos de astronautas. Barbijos, máscaras, guantes y guardapolvos. Héroes.

Y mientras tanto una batería de estudios me sucedía.

Permanecí conectado: cables, sueros, oxígeno, pulsaciones. Máquinas que suenan. (Y agradecé que suenan.)

Al cuarto día pasé a una habitación común. El alivio de mejorar y poder ducharme, por ejemplo. Lo damos todo por sentado. Pero cuando lo perdés, es oro en polvo.

Cuando armaba el bolso en casa, (porque sabía que me iban a hacer quedar) puse entre remeras y calzones: mi tablet y el cargador. Incluso en ese momento de ahogo y cagazo.

Puede sonar frívolo. Pero en medio del maremoto, saqué fotos.
Y es que practicar lo que habitualmente es una rutina en mi vida, me descomprimía la neurosis.

Por lo demás, hablé con los amo. Es una buena práctica de estar vivo. Y me dediqué al ejercicio de ser paciente.

Ya estoy en casa. El sábado pasado me dieron el alta. Ahora continúo, pero ambulatorio. Y subo las fotos.

Felicidades, Cecilia querida

Sincro semanas en globo

Los Ángeles de Churchill

El membrillo de tus ojos

Levita Duarte

El helio, el yo y el superyó

Gracias por desparramarle psicodelia a mi infancia

Buenos Aires, 2021

 

Su musical en Caminito, 1978

 

En un subte de Roma, no pude resistirme. 2016

Manija diplomática

Tegui, juntabas margaritas del mantel

la SA ó la NA

Sancho Panza

Vuélveme a Queer-er

Para el fantasma yucateco

El porro andaluz

Nietzsche te ocurra

Cipollo

Homenaje

Tape para dos

El gato con gotas

Los diez andamientos

Hoy tengo veganas de ti

Mondriana Aguirre

Otoño Gasalla

Jacinta Pichimawimbledon

Adaptado

La cappuccina roja y el oso feroz (o la noche que esperamos a Clooney y este infeliz ni pintó viste los tipos como son)

#ahoraagarrateloquesalenlascapsulas

CIPOLLO

Olivia Neutron-Bomb

ChascoMousse

Mi gente Benjamin

Almagro de Oz

Investigación Teatral

Mi planta de naranja Milva

Juan José Craneo

“Localidades Agotadas” en Barro

Boquitas pintadas

El porro andaluz

Copenhague, Dinamarca

Sandro es mi vida

La minavita que tu cuerpo necesita

Otoño Gasalla

Se ha cantado limbo en la sala

The MET, NYC

Lo prometido es duda

Willamsburg

Yves Saint Lorenzo

Rihanna María Hidalgo

El entraña del pelo largo

El 53 inicia su recorrido

Cabecera Línea 53, La Boca

Más respeto que soy tu Marvel

14 y University, NYC

Parece que quieren hacer bowling conmigo

Copenhague, Dinamarca

Zona Zoom

Betty & Pablo Mármol

Loveyou humana

Tilda Swinton en LA VOZ HUMANA de Jean Cocteau, Dirección: Pedro Almodóvar

“Antes del Di Tella”, el nuevo libro de Kado Kostzer

Nada más frágil que el teatro, la más volátil de las expresiones artísticas. Ni los avances tecnológicos pueden capturar la emoción que siente un espectador desde su butaca. Una vez que se apagan las luces de la magia escénica, lo único -y fundamental- que nos queda son las vivencias de ese momento intenso, aunque efímero.

Kado Kostzer, quien nos brindara La generación Di Tella y otras intoxicaciones (Eudeba, 2016), pone esta vez su mirada crítica, su humor socarrón y su sutil ironía para remontarse al período anterior a la inauguración del polémico y vanguardista instituto: 1960-1965, un lustro de efervescencia teatral que no solo se manifestaba en los escenarios, sino, también, en la televisión, el mundo editorial, el cine y las grabaciones discográficas.

El autor -autodidacta formado en lecturas y plateas de teatro-, con ojos de adolescente, de futuro teatrista y de escritor, trata de capturar en viñetas esas tempranas emociones que marcaron su destino profesional. Su visión -con cierta dosis de saludable nostalgia es analítica, divertida y muchas veces nada complaciente, contradiciendo eso de “Todo tiempo pasado fue mejor”.

Grandes y pequeñas salas perdidas y otras inauguradas, publicaciones, las importaciones musicales de Broadway, la trastienda del espectáculo… nada escapa al autor. Lola Membrives, Alfredo Alcón, Berta Singerman, Fu-Manchú, Alejandra Boero, Alma Bambú, Onofre Lovero y tantos otros hacedores del teatro argentino, sin dejar de lado a distinguidos visitantes como Basil Rathbone, Vivien Leigh, Michael MacLiammoir, Nino Manfredi, María Casares…, son los protagonistas de los relatos de este testigo sagaz.

ANTES DEL DI TELLA. Emociones teatrales porteñas (1960-1965)
Kado Kostzer
Editorial Eudeba. Colección Proteatro
Buenos Aires, 2021

Esperando para subir

Hannibal Lector

¡Basta, chicos: yo no cogí con Cabak! No me llamen

#desmentida #bastadeguardias #indignada #papelón #prensaamarilla #elshowdelclío

Perdidos ya

Titanic

Me dejaste mudo

A TODOS LOS COLEGAS, ¡FELIZ DÍA DEL LIBRERO!

Librería Proa

Las paredes tienen patas cortas

Desde el piso 38 del Edificio Havanna, Mar del Plata, 2019

Día Internacional del Libro

Ingenuity, un drone de la NASA, sobrevoló con éxito la superficie de Marte. Gracias, @brunogoldstone por este viaje a través del tiempo en forma de tarjeta postal

Somewhere over the Reynolds

De poeta y de locker

Pizza, birra y Fosse

Times Square, NYC

La insoportable levedad del cero

Delancey Street y Essex Street, NY

Rolando Rimas

Hoy se festeja el DÍA MUNDIAL DEL TEATRO

TEATRO PARA LEER

NADIE ESCAPA A SU BIOGRAFÍA, DE DIEGO KEHRIG, ES UN LIBRO QUE RESPIRA CON EL AIRE DE MANUEL PUIG, JEAN GENET, ELIZABETH TAYLOR Y MUCHOS OTROS FANTASMAS SAGRADOS

Texto
Kado Kostzer

A pesar de haber sido presentado como una recopilación de textos teatrales, Nadie escapa a su biografía va más allá de lo meramente teatral. Con frecuencia el lector no hallará el nombre del personaje en mayúsculas, los dos puntos, quizás luego la acotación escénica seguida por el correspondiente diálogo. Su autor utiliza una idea más dinámica y libre rompiendo cadenas con las convenciones que imponen los textos de teatro impresos. La muerte no se parece a nadie (Fábula peronista a partir de Las criadas de Jean Genet); Negro corazón (Comedia estrafalaria a nueve pisos de altura); Perros golpean teléfonos (Verba travestí) y Nadie escapa a Elizabeth Taylor (Manual de supervivencia), son los cuatro expresivos títulos -y aclaraciones de los mismos- que invitan a ser leídos también como amena prosa.

En sus gustos Kehrig es ecléctico y sus fuentes de inspiración tanto o más. En bibliografía bien asumida conviven -en textos plenos de humor con agudas observaciones que rozan la tierna y la cruel parodia- los mundos del maldito Genet, Manuel Puig, Copi, Pizarnik, Perón, Mishima… Tampoco faltan íconos gay como Elizabeth Taylor, en la más feliz de las piezas, o Evita, sin dejar de lado el espectro de Niní Marshall, que revolotea en personajes de gracia muy actual y, sin embargo, fieles al inequívoco y perdurable modelo.

Reciclador inteligente -de materias nobles y no tanto- la tarea de Kehrig en el campo ¿del teatro? ¿de la literatura? consiste un poco a la manera de lo que Antonio Berni hiciera en la plástica: estructura sus obras como patchworks. Es como una abuelita que va cosiendo retacitos coloridos -de gran valor estético en su individualidad- para integrarlos a un todo donde no solo armonizan, sino que conjugan. El resultado es una manta mágica que cobija, calienta, alegra… aunque también inquieta (¿temor a la asfixia?). Detrás de la ancianita paciente con aguja y dedal -del sentido figurado- hay un cuarentón emprendedor, de mirada nada inocente, además de rotunda presencia física.

Si pensamos en términos de escenario, de un hecho teatral propiamente dicho -que puede ocurrir, o no, poco importa- cada uno de los cuatro textos es disparador de conceptos visuales tan potentes como ilimitados y a la vez urgidos de un tratamiento profundo para no dañar su ligereza. También de un tratamiento ligero para no herirlos en su espesor de tintes surrealistas la mayoría de las veces. En el postfacio que acompaña la edición, el autor advierte: “Hasta hoy, lo que podría llamarse “mi escritura” no estaba destinada a ser leída, sino a ser respirada. Como si me hubiese tocado ser un ingeniero que construye autopistas, para que luego lleguen los actores, y sean los autitos. Así que esta publicación me obligó a expandir registro, y transitar nuevos carriles de comunicación. Pero no todos fueron atolladeros. Llegué a la ruta con las alforjas bien provistas, conté con un bagaje oportunísimo: una empedernida vocación por el extravío”.

La dramaturgia de Nadie escapa a su biografía es descaradamente contemporánea. Diego Kehrig, dotado de instinto de esponja, saber absorber los clichés, modismos y ¡taras! sociales para -en precisas piruetas- darlos vuelta y mostrarnos otra textura, otro dibujo, otro color… Su teatro (a pesar de lo antipático de los sellos) es ¡costumbrista! Su visión nunca es solemne, siempre jocosa. Nunca es censora, siempre burlona, alguna dosis de oportuno y eficaz vitriolo.

PÁGINA 12 / SUPLEMENTO SOY
AÑO 7 NRO. 350
28.11.14

https://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/soy/1-3733-2014-11-28.html

Oíd, more talles

34 y 6ta., NYC

Con el pudor de tu frente

Dumbo, Brooklyn

El ojo derramado

Central Park, NYC

Pegame y chamamé Marta

Alicia a través del espeso

Loisaida, NYC

Libros publicados

1998, Instituto Nacional del Teatro
2013, DK Editor
2014, DK Editor
2015, DK Editor
Proa Publicaciones, 2017
Museo Quinquela Martín, 2019
2020, DK Editor
2021, DK Editor
2021, DK Editor
2021, DK Editor

Uno, por el hijo que no tuve

El otro, por el árbol que no planté. Para el tercero, cuarto y quinto pensaré alguna excusa más. Y los siguientes son de yapa, chirimbolo o sólo bijouterie. Mientras tanto el océano dialoga con la Luna, los delfines les hacen corte de manga a los parques acuáticos, y en Misiones crecen mandarinas. 

Buquebush

La floor de mi secreto

37 y 3era. Murray Hill, NYC

GRACIAS, MELINA HERRERO POR INCLUIRME EN TU BIBLIOTECA

Big Ben & Big Bang

En Berlín, 2016

Sólo la mano que borra puede escribir

Siempre faltan cinco para el beso

Maqueta: Viajes son los trapos

San Telma Biral

Maqueta: Archivo Lerchundi

Siempre que llovió, parió

FAO Schwarz, NYC

La cabaña del trío Tom

Choclo le pido a Dios

Quedan formalmente advertidos

Que tiemblen Carrie, Matilda y todo el purreterío de Stranger Things.

Cosa e’mandengue

Aunque coma sesos para recordar

Piedra expulsada: el fin de semana me puse a tallar y salieron estas divinuras

Bienvenidos a la Era de Acuaoreo

Pedro Picapiedras

Ya estoy en casa

En observación

Clínica San Camilo

Tira la piedra y esconde Drácula

Aquel que esté libre de problemas renales, que arroje la primera piedra

Clínica San Camilo

– ¿Ladislao estás ahí?

– A tu lado, San Camilo

¿Qué plan tenés para el domingo?

Yo: Clínica San Camilo

Abrazo

Gastón, Manuela y Fernanda

Amor al primer lavado

Ni un hotel cinco estrellas, ni un piso en el barrio más chic.
Cuando viajo, donde realmente me siento cómodo es en una lavandería.
No se. La espuma me calma, el ruido de los motores me acuna.
Si hay ropa girando: ahí me encuentran.

Por supuesto que es una obsesión. Pero no me molesta, la practico.
En las tres imágenes: Berlin, Amsterdam y Barcelona.

La muerte de la mugre. La consagración de mi tara.
Freud ya sabe donde colgar los calcetines.

Las carcajadas del Niagara