Fotografía Transtextual

De poeta y de locker

Pizza, birra y Fosse

Times Square, NYC

La insoportable levedad del cero

Delancey Street y Essex Street, NY

Rolando Rimas

Oíd, more talles

34 y 6ta., NYC

Con el pudor de tu frente

Dumbo, Brooklyn

El ojo derramado

Central Park, NYC

Pegame y chamamé Marta

Alicia a través del espeso

Loisaida, NYC

Uno, por el hijo que no tuve

El otro, por el árbol que no planté. Para el tercero, cuarto y quinto pensaré alguna excusa más. Y los siguientes son de yapa, chirimbolo o sólo bijouterie. Mientras tanto el océano dialoga con la Luna, los delfines les hacen corte de manga a los parques acuáticos, y en Misiones crecen mandarinas. 

Buquebush

La floor de mi secreto

37 y 3era. Murray Hill, NYC

Big Ben & Big Bang

En Berlín, 2016

Sólo la mano que borra puede escribir

Siempre faltan cinco para el beso

Maqueta: Viajes son los trapos

San Telma Biral

Siempre que llovió, parió

FAO Schwarz, NYC

La cabaña del trío Tom

Choclo le pido a Dios

Cosa e’mandengue

Aunque coma sesos para recordar

Piedra expulsada: el fin de semana me puse a tallar y salieron estas divinuras

Bienvenidos a la Era de Acuaoreo

Pedro Picapiedras

Ya estoy en casa

En observación

Clínica San Camilo

Tira la piedra y esconde Drácula

Aquel que esté libre de problemas renales, que arroje la primera piedra

Clínica San Camilo

– ¿Ladislao estás ahí?

– A tu lado, San Camilo

¿Qué plan tenés para el domingo?

Yo: Clínica San Camilo

Abrazo

Gastón, Manuela y Fernanda

Amor al primer lavado

Ni un hotel cinco estrellas, ni un piso en el barrio más chic.
Cuando viajo, donde realmente me siento cómodo es en una lavandería.
No se. La espuma me calma, el ruido de los motores me acuna.
Si hay ropa girando: ahí me encuentran.

Por supuesto que es una obsesión. Pero no me molesta, la practico.
En las tres imágenes: Berlin, Amsterdam y Barcelona.

La muerte de la mugre. La consagración de mi tara.
Freud ya sabe donde colgar los calcetines.

Chiquita y Goldi

Pasaposter


No puedo quejarme. Durante la pandemia pude conservar el trabajo, y mi salud. Los que amo están bien. Sería un cerdo, si lo hiciera.
Pero una de mis ilusiones ha sido siempre viajar. Durante 10 años lo hice con avidez.
Hoy a 365 días de mi último marcopolismo, estoy en Buenos Aires.
Por eso decidí reactivar aquellas rutas.
Hasta el primero de marzo próximo, iré soltando fotografías de aquellas bitácoras.
No creo en la melancolía. Acá se ejercita la alegría.

El señor es mi pastrón, nada me ha de faltar

Benash Delicatessen

La Virgencita de Luján

La Kardashian es el ritmo del amor

Times Square

Power pero honrada

Times Square

Beatriz Taeibol

Hell´s Kitchen

El asesino que hace cine


Donde hubo un almuerzo, ahora hay un asesinato

Nunca muere

Aceite cargo

Melchor, Gaspar y D´Artagnan

Rewind 2020

Es Ley.

Gracias, Señorita Bimbo

A mitad de año La Señorita Bimbo realizó un show de stand-up, vía streaming. Su valentía para actuar delante de la cámara sin el público habitual debido a la pandemia, me inspiró y realicé uno de mis juguetes. Con varias capturas de pantalla edité una composición visual y se la envié por Instagram.

Ella agradecida, la subió a su muro. Y yo me quedé encantado.

Anoche invitó a sus seguidores a que le pidan fotos representativas de su vida. Alguien le dijo que elija la mejor del año, y la querida Bimbo volvió a destacar mi ocurrencia.

¡Gracias!

Los problemas son pasajeros

No quisiera yo morirme, sin tener algo con tinto

Soy un Jedi limpiando mugre

Alumbrado, Marido y Limpieza

 

 

Merrytás

Yo quiero tener Emilian de amigos

Emilia con un ejemplar de “Lo que llueve te desnuda”, Fundación Proa

 

 

 

Día 37/50: Paul Poiret

Viva siempre más allá de sus sueños más salvajes. Si no hay estilo, invéntelo. Si hay una regla, ¡rómpala! Tu armario es un pasaporte al mundo de la inspiración

Yin y Yang

Con Radano en la Terraza de Proa

Acorde

Radano por el barrio

Cambio de llantas

Radano en Librería Proa

Puré Chef

Mientras tanto en el Polo…

Un hombrecillo de barba y regordete ayudado por duendecillos mágicos, trabaja y trabaja.

Club Atlético Cubreboca Juniors

Burbuja, Bellota y Bombón

Con Sonia y Emilia

Los árboles mueren de tentempié

Juego de manos

La Claudia

Villafañe, La Boca

No puedo revelar mis fuentes

Enterito y Segmentado

No te des por vestido, ni aún vestido

Broadway y 11

eBidencia

Living la vida Boca

Chapa y Pintura

Con un aforo máximo de 7 personas a la vez

América del zoom

Alfredo Arias, Librería Proa

Día Nacional por el Derecho a la Identidad

Este jueves 22 de octubre, en el 43° aniversario de Abuelas de Plaza de Mayo, desde ADAI y CONADU apoyamos la campaña de Abuelas: Manos con identidad.
Les proponemos escribir sus nombres en la palma de sus manos y subir a las redes sociales una foto, video, dibujo, canción para conmemorar el Día Nacional por el Derecho a la Identidad. Los y las invitamos a etiquetarnos y/o mencionarnos para poder potenciar la campaña: en IG y TW @abuelasdifusion y en FB Abuelas de Plaza de Mayo – Sitio oficial.

Pueden grabar el proceso de escritura, sacarse fotos, hacerlo solos o en familia y contar la historia de su nombre, describir alguna que los identifique, alguna característica que constituya parte de la tradición familiar. Lo importante es llenar las redes de manos que cuenten historias con identidad para que aquellos que aún las tienen ocultas, se animen a encontrar su verdad.
El 22 de octubre sumate al desafío de manos con identidad y no olvides los hashtags #identidad #abuelas43años #labusquedasigue #abuelasdeplazademayo #derechoshumanos

¿Un anhelo? Ampliar mi flota de aviones

Santa Edita

Divamarca

Zoom, paredón y después

Gabo

Abducción

Todas terminamos sin marco… Antonio

Querelleme mucho

Bijouterie, divino tesoro

Divide y Reina Reech

Tuco & Peste

Lo nuestro no tiene arreslo, corazón

La Rossetto prodigiosa

Recibí un regalo. Tocaron timbre, me puse el barbijo, bajé al palier y un mensajero me entregó esta maravilla: In your face, Amazon!

PONETE EN MI LUGAR, fotografía transtextual

Me caí

Ayer bajando una escalera terminé en el piso.
Mi pequeña osamenta recayó sobre el tobillo izquierdo.
Ahora mismo es una empanada.

Estaba en el labruro: así que taxi y rápido a casa.
Pata en alto, hielo, y a esperar que desinflame.

Si lo cuento es porque lo que lo provocó (además de mi pelotudez)
es algo que ni se me había cruzado pensar.
Algo que todos llevamos incorporado, y parece que será por un buen tiempo.
Así es: el barbijo.

Parece desquiciado, pero si lo llevas puesto no ves abajo.
O no como antes.
El campo visual decididamente está restringido.

En el apuro por recibir unas cajas con libros,
creí haber llegado a la Planta Baja,
pero todavía faltaban 3 escalones.

Nada grave, pero fue un golpe feo.

Que sirva, al menos para evitar tropezones, cambios de cadera y demás delicias.
Hermoso el 2020, ¿no?

Tu vacuna fue un conventillo

Vacuna matata

Del Padre, del barbijo y del Espíritu Santo

5 meses

Este fin de semana me lo doy en la pera

¿Acaso tendrías una biblioteca con todos los ejemplares iguales?


Que no le falte diversidad a tus lecturas

AMBA de mi esperanza

Los huérfanos saludamos a nuestros padres, un poquito después

Acá, otra foto con mi viejo

La frescura de Seven Apps

La salud es el otro