ENTRE-NOS Crónicas de la Boca, 2016

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ENTRE-NOS
EXHIBICIÓN EN FUNDACIÓN PROA
Inauguración: 17 de diciembre 2016
SALA 4

Curaduría: Diego Kehrig
Investigación/ Fuente: Diego Kehrig, Didascalias del Teatro Caminito, Diego Kehrig Editor, Buenos Aires, 2013.

Colecciones: Delia Cancela, Diego Kehrig, Eduardo Lerchundi

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Desde el 17 de diciembre y hasta marzo del 2017, Fundación Proa presenta la exhibición ENTRE-NOS. Crónicas de La Boca.

La Boca, territorio olvidado a lo largo de varias décadas, es el sitio donde se reunieron diversas manifestaciones artísticas en sus calles y alrededores, todas con un espíritu de creatividad renovadora, de libertad y de recuperación y construcción histórica.

Desde los pintores clásicos de la Boca, con sus fascinantes paisajes de la ribera y el río, a los espacios de vanguardia creativa propuestos por Quinquela Martín, quien consideró unir todas las artes en un mismo lugar pensando incluso en la arquitectura, y Cecilio Madanes, quien llevó el teatro a la calle Caminito, haciendo difusos los límites entre el adentro y el afuera.

Tomando como punto de partida el barrio de la Boca, específicamente La vuelta de Rocha, esta exposición es una antología del barrio que explora cómo se construye el significado de identidad y cómo puede llegar a mutar, adaptarse e incluso cambiar las narrativas culturales urbanas desde lugares no codificados.

Un recorrido laberíntico entre diferentes momentos históricos y en donde convergen archivos y artistas distanciados en el tiempo.

La muestra busca poner en valor el diálogo entre diferentes instituciones artísticas de La Boca, entre ellas el Museo Quinquela Martín, el Ateneo Popular, el Museo Histórico de la Boca, entre otras, ofreciendo un recorrido tentacular que nos ayuda a ver a La Boca como un vasto campo de conceptos. Un territorio donde las distintas manifestaciones culturales siguen siendo la fuente del pensamiento visual y la práctica artística local.

La muestra incluye archivos históricos, así como fotografía, arquitectura, objetos urbanos, filmografía icónica del barrio, el teatro callejero y una amplia documentación de la vida social en la Vuelta de Rocha que permiten al espectador reflexionar sobre diversos acontecimientos socio-políticos y de modernización que dieron forma a la identidad barrial tan característica de La Boca.

Más de 300 obras que dan cuenta de la diversidad cultural, estética y la impronta que el Río y su ribera deja en la historia de una ciudad y que también ponen en relieve distintos problemas y paradojas.

Desde hace 20 años Proa ha dado un fuerte sentido a la divulgación de la cultura y la práctica artística en la Zona Sur, impulsando el desarrollo urbano y la reflexión sobre del devenir de la comunidad. La exposición viene acompañada de múltiples actividades de educación y extensión gratuitas para niños, jóvenes y adultos.

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Durante el Montaje.

SALA 4

Las actividades públicas y los lugares de reunión de los vecinos.

En esta sala se trata de comprender las dimensiones comunitarias de las expresiones artísticas del barrio de la Boca y sus implicaciones en el espacio público. El Teatro Caminito fundado por Cecilio Madanes a mediados de los años 50 y alrededor de este una constelación de prácticas artísticas que vinculan lo popular y difuminan los límites entre el interior y el exterior.

Expresiones hibridadas entre la literatura, la música y el cine se reúnen en esta sala para dar cuenta de la multiplicidad de iniciativas culturales marcadas por la experimentación y el desborde. Espacios de esparciento como los bodegones y cantinas en los cuales los inmigrantes y trabajadores compartían alrededor de una mesa la comida, la música, las historias y las añoranzas.

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TEMPORADAS DE CAMINITO

(1957-1973) (2015-2016)

 

 

DISEÑOS DE VESTUARIO

EDUARDO LERCHUNDI

 

MULTIMEDIA

Edición: Cecilia Jaime para la Fundación Proa.

PRENSA

Diario Clarín
16 Diciembre 2016

LA BOCA, GUARDIA VIEJA Y NUEVOS AIRES

Abre una exposición sobre el barrio, en el barrio. Anarquistas y artistas, tradición y presente de un lugar con fuertes marcas de identidad se cruzan en una muestra.

img_6205“Eran los carpinteros que trabajaban haciendo barcos y luchaban por un mundo sin patrones los que estaban aquí antes que nosotros”, cuenta Juan Pablo Correa, uno de los responsables de que las muestras de la Fundación Proa lleguen a buen puerto. Es que el edificio donde hoy funciona Proa, hace más de medio siglo atrás era la sede de la Federación de Obreros en Construcciones Navales fundada en La Boca con su ideario anarquista.

En estos días Proa cumple veinte años en La Boca y lo celebra con una muestra donde el barrio (su historia y su presente) es protagonista. “Casi todos los temas que estamos tocando los estamos aggiornando, ya que es un barrio con una enorme tradición y una gran versatilidad cultural, donde además el concepto de urbanización fue muy importante. Es el concepto que funda Benito Quinquela Martín, y que siguió con propuestas como el teatro Caminito: la calle forma parte de tu vida cotidiana”, dice Adriana Rosenberg, directora de la Fundación.

La muestra, que abre mañana a las 17, se llama Entre nos. Crónicas de la Boca.
En ella cada sala de la Fundación contará con una exposición específica, en las que se verán imágenes y fotografías de La Boca desde sus comienzos hasta ahora.

En la sala de pintura -curada por Sergio Baur- hay litografías del siglo XIX que muestran “el barrio de los tachos” -como se llamaba a la vuelta de Rocha- y otras obras que van hasta 1950. Incluye a los pintores más representativos de La Boca como Quinquela, Tomás Stagnaro, Fortunato Lacámera, Victorica, de La Rosa, y muchos otros. El leit motiv de la muestra es “cómo los pintores de La Boca pintaban el barrio” y por eso hay cuadros donde pueden verse el puerto, las calles de La Boca inundadas, o una reunión gremial. No obstante, lo que se pretende es que el público desee ir a ver las obras de Quinquela apenas salido de aquí -el museo Quinquela está a unos pasos- y que Entre nos opere como un disparador, que abra la curiosidad por el arte y sus artistas. En esta sala se exhiben también publicaciones y folletos como un ejemplar del periódico anarquista La Fragua o los grabados que ilustraban la novela Historia de arrabal de Manuel Gálvez, una ficción ahora poco leída y que trata sobre la prostitución en La Boca.

La arquitectura del barrio no podía estar afuera, así que se ve una maqueta urbanística donde se desarrolla el concepto de “patio del conventillo” como lugar social. La hizo la arquitecta Mercedes Chezo, quien llegó a la conclusión de que las chapas que se usaban para levantar las paredes de las casas son similares a lo que hoy se llama steel framing (perfiles de chapa de acero estructural galvanizado de muy bajo espesor), un material de bajo costo y gran sustentabilidad.

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Asimismo, el teatro ocupa un espacio preponderante en la exposición. En 1957, Cecilio Madanes revolucionó el género saliendo de la clásica sala italiana y poniendo, año a año, obras en Caminito. Madanes hizo en la calle teatro de repertorio, algo pocas veces visto. En un balconcito podía aparecer el dueño real de la casa, en camiseta y tomando mate, y de pronto, a su lado, el actor vestido de Arlequín. El repertorio era popular e incluyó textos clásicos de Moliére, Conrado Nalé Roxlo y Carlo Goldoni y el actor fetiche fue el cómico Jorge Luz. Este accionar teatral fue historiado por Diego Kehrig en el libro Didascalias del teatro Caminito. El se ocupó de la sala donde se verán los diseños de vestuario y las fotografías del teatro de aquel tiempo.

El arte en tiempo presente inundará una de las salas con la muestra de Marcos López, uno de los artistas plásticos argentinos más inquietos a la hora de investigar la identidad nacional. Aquí trabaja con un grupo de artistas con los que ya trabajó en el CCK. “La idea conceptual”, dijo López, “es rescatar la cantina Il piccolo vapore, que a mi juicio, y exagerando, debería ser declarada patrimonio de la Unesco, porque es increíble cada pedacito, cada espacio ahí dentro y lo que significó en los años ’50 y en los años ’70. La foto de Il piccolo vapore se ha convertido en un clásico de mi trabajo, surrealismo criollo, que es una investigación sobre el ser nacional, la identidad y las migraciones. Aquí hay una fotografía expandida y una puesta en escena de la cantina. Los actores allí fotografiados están documentando un patrimonio cultural”. Se trata del bandoneonista, la cantante de tango de apretado vestido rojo comiendo fideos fríos en una bandejita de plástico, descalza, porque tiró los zapatos por ahí, el tapadito de animal print, el imitador de Gardel, los chorizos atrás que han de ser devorados cualquier noche de estas. La sala donde luce la fotografía será recreada con banderines y cobrará realidad como un set de cine.

Adriana Rosenberg aclara: “Parte del objetivo de la muestra es recuperar una mirada sobre tu propio hábitat, tu propio barrio”. Entre nos no es una exposición estática como pudiera ser la de un museo sino territorial. Fue organizada junto a otras instituciones del barrio: el Museo Quinquela, la agrupación Impulso, el Ateneo y el Museo Popular de La Boca. La idea es que la gente salga de Proa y vaya a visitar cualquiera de los otros sitios que también concentran cultura entre su paredes.

DATOS

Dónde: Fundación Proa, Av. Pedro de Mendoza 1929.

Cuándo: Desde este sábado a las 17 hasta marzo.

Horarios: De martes a domingos, de 11 a 19.
Entrada: Desde el domingo, $50. Hoy, gratis.

http://www.clarin.com/cultura/Boca-guardia-vieja-nuevos-aires_0_1706229507.html

Revista Noticias
6 Febrero 2017

CLAVES PARA REDESCUBRIR LA BOCA DESDE SUS ARTISTAS

Una gran muestra sobre el barrio en la Fundación Proa y otras dos dedicadas a los pintores de la zona son la excusa perfecta para revisitar el Riachuelo.

Por Victoria Verlichak

img_9287Benito Quinquela Martín jamás imaginó que “Caminito” –que impulsó y logró que fuera convertida en 1959 en calle museo por el gobierno municipal– sería actualmente el sitio más visitado por el turismo de Buenos Aires. El visionario artista estaría feliz de saber que esa “calle alegre, con el nombre de la hermosa canción” (el tango de Coria Peñaloza y Juan de Dios Filiberto) tiene como vecino a Fundación Proa y que el museo que lleva su nombre sigue con brío su tarea de difusión y educación del arte argentino; junto al Teatro de La Ribera y más integran el Distrito de las Artes.
“Entre-nos. Crónicas de La Boca”, en Fundación Proa, celebra al barrio y propone verlo como “un vasto campo de conceptos. Un territorio donde las distintas manifestaciones culturales siguen siendo la fuente del pensamiento visual y la práctica artística local”. La muestra se propone como un compendio del barrio y, tomando como punto de partida la llamada Vuelta de Rocha, examina “cómo se construye el significado de identidad y cómo puede llegar a mutar, adaptarse e incluso cambiar las narrativas culturales urbanas desde lugares no codificados”.

Un laberinto
La instalación “Il Piccolo Vapore” de Marcos López marca, en cierto modo, el tono y el color de, en palabras del artista, “el mosaico de influencias” de su obra (“cruce entre lo analógico, lo digital, lo teatral y pictórico”), pero también de toda la muestra, con su concurrencia de distintas sensibilidades. En sala 4, la escena de López revive la atmósfera de una cantina, con personajes estereotipados, el tango y la pasión por el fútbol. El visitante se puede adentrar en la instalación (suerte de escenografía recreada a partir de una foto tomada en 2007) y sacarse fotos en este “rinconcito de La Boca”.
“Entre-nos. Crónicas de La Boca” pone en valor el vínculo entre las diferentes instituciones artísticas del barrio, entre ellas el Museo Quinquela Martín, el Ateneo Popular, el Museo Histórico de La Boca, Museo del Cine Pablo Ducrós Hicken (junto a la Usina del Arte), Impulso. Agrupación de Gente de Arte y Letras.
Esta propuesta de diálogo se remonta a los inicios de Proa –centro de arte contemporáneo privado– cuando en 1996 decidió instalarse a orillas del Riachuelo en una casona de fines del siglo XIX reciclada. En la remodelación de 2008, se incorporaron dos fachadas de vidrio de completa contemporaneidad, tanto tecnológica como visual, a los lados del frente de la casona, creando un edificio público con vocación de experimentación, incorporado a su contexto histórico, desde el cual vincularse con la comunidad; si hasta en sus veredas tiene juegos inflables para los chicos y un centro de actividades “Nómade”.
Su nombre tampoco es azaroso: “Se llama proa a la parte delantera de un barco que va cortando las aguas del mar. Esta noción se encuentra enraizada en el proyecto de la Fundación. Proa es el nombre de una de las primeras revistas literarias de la modernidad en la Argentina, fundada por los ya míticos escritores Jorge Luis Borges y Macedonio Fernández en 1922”, dijo a NOTICIAS su presidente Adriana Rosenberg.
Más de 300 obras –pintura, fotografía, arquitectura, objetos, archivos históricos, cine, instalaciones– dan cuenta de la amplitud de talentos, intereses artísticos y preocupaciones sociales que formaron la identidad territorial del barrio. Las salas despliegan la historia del barrio en imágenes (Facio, Sessa, Coppola; Saderman, Makarius), recorren su arquitectura (maquetas, Diego Miliyo), el cine (curaduría, Diego Listorti y Andrés Levinson), el paisaje urbano en la pintura, dibujos y grabados (curador, Sergio Baur), las actividades públicas y los lugares de reunión de los vecinos como el Teatro Caminito fundado por Cecilio Madanes (curador, Diego Kehrig). Una muestra para viajar y soñar.

http://noticias.perfil.com/2017/02/06/claves-para-redescubrir-la-boca-desde-sus-artistas/

 

INAUGURACIÓN

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El maestro Lerchundi delante de sus figurines.

 

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Con Sergio Ramírez y Kado Kostzer.

 

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Con las chicas del Barrio de la Boca: Caty Bónica, Liliana Fabiano y Mary.

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